Confesiones de un Vicioso
John Saenz
Deudas no acordadas
Hay una variedad de hechos que se escapan por completo a nuestra voluntad y que tienen una influencia decisiva en nuestra vida y nuestro comportamiento, que muchas veces pasamos por alto o ni siquiera nos damos por enterados como por ejemplo el mismísimo hecho de haber nacido, el hogar donde nacimos, si se es pobre o rico, el país al que pertenecemos; ninguno de nosotros tuvo que ver con nada de eso, podría pensarse que ya puesto el individuo en escena se hará dueño de sus propios actos, pero algo me hace pensar que eso no es del todo cierto, porque de alguna u otra forma siguen operando una serie de fuerzas extrínsecas que de alguna u otra forma determinan nuestra vida
Desde pequeños escuchamos a nuestros padres diciendo “mijo estudie para que sea alguien en la vida y no termine como yo que no quise seguir y vea como estamos de pobres” por haber nacido pobres adquirimos la deuda de no repetir el mismo error de nuestros padres, (que fue el de no seguir estudiando) lo curioso es que en la mayoría de los casos esa deuda nunca queda saldada, porque hay que retribuir a los padres todo ese tiempo que nos han mantenido y con mucha razón pues llevar las riendas de un hogar siendo pobre es una tarea titánica y en caso de tener la fortuna de seguir los estudios, para no repetir los errores de nuestros padres y procurarnos un mejor modo de vida los profesores nos recordaran mas o menos con insistencia acerca de la enorme responsabilidad que tenemos por estudiar en una universidad u otra institución financiada por el estado que no es otra cosa mas que una deuda adquirida pues la retribución a la sociedad no entraba dentro de nuestros planes; Al estado entre otras cosas se le debe un año de servicio militar obligatorio, las cuentas de cobro por los errores del pasado van pasando a las futuras generaciones, el enorme peso de subsanar los descalabros de nuestros padres y abuelos recae de esta forma a los hombros de la juventud y la mayoría de jóvenes, tenemos en mente procurarnos la forma de colaborar en el hogar o los que ya son padres (que no son pocos) están (me imagino) pensando en el próximo truco de magia para hacer rendir el dinero, en otras palabras ,estamos pensando en procurarnos un modo de vida, sin imaginarnos los fantasmas que tenemos encima. La cuestión seria ¿que hacer después de ver el fantasma? La verdad no tengo una respuesta a esa pregunta, solo se que me quedan mas inquietudes acerca de la autonomía y la libertad pues parece que estas se circunscriben a cierto ámbito de la vida y que fuera de este operan otro tipo de leyes y conceptos. Y siendo mas lo que queda por decir sobre el tema mejor lo dejo donde esta por el momento. Con su permiso gracias.
John Saenz


El parque. El lugar de encuentro por excelencia y en esta ciudad el vago tiene ante si un gran abanico de posibilidades, para el que quiera sentirse como en uno de esos comerciales de bebidas cool o Light, o para el que quiera tomarse unos tragos, para ver indigentes, ladrones y predicadores, para el que quiera ver palomas y árboles o por el contrario parques de cemento, temáticos y hasta parques biblioteca; así que podría decirse que para cada vago hay un parque, y entre mas cercano o mejor, que tenga ese punto de equilibro que sea lo suficientemente lejos como para poder llegar caminando, pero tampoco tan alejado de la residencia (digamos que a lo sumo se tenga que gastar un pasaje de bus) resulta la mejor opción, en mi caso puedo decir que cuento con un parque muy particular que es el de robledo, básicamente por el hecho que sea reconocido mas como una de las puertas de acceso a la carretera al mar, mas que como punto de encuentro de los habitantes de robledo, dada su ubicación seria imposible que la gran mayoría de rutas de buses de la comuna 7 pasen por el parque, y no creo que sea un factor en contra el que este ubicado justo en medio de una pendiente con unos veinte o treinta grados de inclinación, tal vez sea por su ubicación con respecto a los demás barrios que conforman la comuna 7, el que espere que sea como otros parques por el estilo de el de Belén o el Poblado se llevara una decepción, pero después de haber pasado un rato sentado en sus bancas y contemplar el cielo y lo que deja ver de la ciudad, comprendí que este parque ofrece lo que a ninguno se le hubiera ocurrido ofrecer dentro de todos los experimentos que hacen las administraciones con relación a los parques, que es el de ofrecer tranquilidad, silencio en medio del bullicio de la ciudad, comodidad sin aglomeraciones de publico. Así que después de haber vagado por el parque se puede ir uno un poco mas relajado a casa.
Jhon Saenz

Hace ya algunos años que no me veía vagando como lo estoy haciendo en estos momentos, aunque siempre me he considerado un vago, debo reconocer que el ultimo trabajo que tuve fue la experiencia laboral mas exitosa que he tenido, (yo diría mas bien que ha sido la única) y después de casi dos años de trabajo vuelvo donde empecé.
Pero podría ser peor, porque la dinámica del empleado común y corriente a cambiado, aun así todavía hay personas que se la han pasado trabajando de sol a sol, durante años y años dedicados a una empresa, que cuando les llega el momento de dejar el empleo no saben que hacer, el mundo ha cambiado, los empleos son tan desechables como los cubiertos de plástico o los pañales, ahora solo se habla de talento humano, gestión, competencias, reingeniería, benchmarking en fin, solo para trabajar por cuatro meses a terceros. Así que una buena temporada en casa le espera a ese hombre trabajador de otra época y ¿Qué se pone a hacer entonces en casa? para personas como yo que han hecho del vagar casi un estilo de vida no supone un problema, pero en el caso del trabajador, he podido observar las siguientes actividades o fases que describiré a vuelo de pájaro; en primer lugar descansar depuse de tantos años de trabajo, luego de descansar empieza una etapa de observación, de redescubrir la casa con todo sus detalles, haciendo énfasis en los desperfectos, para ponerse manos a la obra; Un aspecto a destacar es que cada desperfecto lo intentara solucionar poniendo en practica todos los conocimientos de su oficio, de manera que si se trata de un panadero intentara destapar la tubería con masa para buñuelos o intentara pegar una teja con engrudo, si es un soldador intentara arreglar la pata coja de la silla de madera injertándole una pata de hierro, el carpintero reparando la radio con un cable de luz primaria. Si de aquí a eso queda algo de la casa y sigue viva la familia, no tendrá mas que hacer que meterse en la vida de los miembros de la familia diciendo como deben llevar cada uno su vida, así que lo pondrán a hacer los mandados y todo tipo de vueltas de tipo administrativo, como le queda tanto tiempo se va a pie y con las devueltas se compra un cerveza o se va a algún parque a echarle maíz a las palomas y hablar con viejos pensionados o mas desocupados que el, sobre lo bueno que era trabajar en el ferrocarril, o de
De esta forma quedamos en el parque
Jhon Saenz